¡Continuemos el proceso iniciado, continuemos la rebelión!
" Un marxista no puede considerar en general anormal y
desmoralizadora la guerra civil, o la guerra de guerrillas como una
de sus formas.
El marxista se basa en la lucha de clases y no en la paz social.
En ciertos períodos de crisis económicas y políticas agudas, la
lucha de clases, al desenvolverse, se transforma en guerra civil
abierta, es decir, en lucha armada entre dos partes de la
población.
En tales períodos, el marxista está obligado a tomar posición por
la guerra civil. Toda condenación moral de ésta es completamente
inadmisible desde el punto de vista del marxismo.
En una época de guerra civil, el ideal del partido del proletariado
es un partido de combate. Esto es absolutamente incuestionable ."
(Lenin, La guerra de guerrillas ).
*
Queremos decir algunas palabras a propósito de la situación fruto
de la revuelta de noviembre. Porque para nosotros ésta continúa.
Para nosotros, la revuelta forma parte del orden de las cosas; es
normal que las masas se rebelen. Es sobre esto que se funda nuestra
estrategia comunista .
" Desde hace milenios las masas viven víctimas de la opresión y de
la explotación y siempre se han rebelado; es una larga e inacabable
historia...
Desde siempre, desde que combaten, las masas han reclamado la
organización de la rebelión, que se las arme, que se las levante,
que se las dirija, que se las conduzca.
Siempre ha sido así y siempre será así, y cuando aparezca otro
mundo también será así, pero de otra manera.
Las masas reclaman la organización de la rebelión, para esto el
Partido, sus dirigentes, sus cuadros y sus militantes tienen una
obligación, hoy imperiosa, y un destino: organizar el Poder
desorganizado de la masa y esto no puede hacerse sino es con las
armas.
Hay que armar a las masas poco a poco, sector a sector, hasta el
armamento general del pueblo y cuando esto se produzca, ya no habrá
más explotación en la tierra ." (Gonzalo).
*
Una de las acusaciones que ha sido realizada por aquellos que
hablan de lo social, pero que son imperialistas en los hechos, es
que esta revuelta era ciega, que los rebelados eran "lumpen", que
este tipo de movimiento era apolítico por carecer de
reivindicaciones.
Es obvio que un discurso como éste es el de los representantes de
las capas sociales opuestas a la revolución. Ya que ha sido la
juventud proletaria la que se ha rebelado.
Un movimiento revolucionario no puede partir de funcionarios, para
los que su puesto está garantizado de por vida, ni de los
estudiantes, que esperan a fin de cuentas avanzar en el sistema y
encontrar salidas individuales.
Es inevitable igualmente que los trabajadores que padecen el
chantaje del paro en las empresas capitalistas no osen rebelarse de
un día para otro, sobre todo cuando todo el mundo sabe que los
sindicatos son contrarios a los conflictos duros y a la
confrontación con las empresas.
Era necesario pues que los que no tiene nada que perder fuesen los
que levantasen la bandera de la revuelta y rechazasen el orden
social.
"La pobreza es una fuerza motriz de la revolución, los pobres son
los más revolucionarios, la pobreza es la más bella de las
canciones... La pobreza no es un oprobio, es un honor." (Gonzalo).
Es más, una crítica sincera de la revuelta no puede echar de menos
más que una cosa: que no haya habido una organización
auténticamente revolucionaria capaz de profundizar y extender el
movimiento.
La revuelta muestra que las masas tienen la necesidad de un Partido
Comunista auténtico para dirigir la lucha a fin de que triunfe.
*
" Ya que de suyo se comprende que mientras subsista el régimen
capitalista, del que son compañeros inseparables la miseria y el
atraso de las masas populares, el proletariado no podrá elevarse
todo él hasta el nivel deseado de conciencia, y que, por tanto, se
precisa un grupo de dirigentes conscientes, que instruya en los
principios socialistas al ejército de los proletarios, lo agrupe y
lo dirija durante la lucha " (Stalin, La clase de los proletarios y
el partido de los proletarios ).
El Estado y los burgueses tienen todas sus ideas formadas y grandes
medios materiales; su práctica es la "blitzkrieg". Los capitalistas
deben preservar sus intereses a corto plazo, cueste lo que cueste.
Por el contrario, las masas tienen ideas nuevas, que tardan tiempo
en desarrollarse; y los medios materiales son débiles cuando las
masas no están organizadas.
Sin embargo la juventud rebelde ha osado, no ha contado más que
consigo misma. No ha escuchado a los que le decían que no debía
hacerse, como las mafias que prefieren la calma para sus negocios,
los religiosos que desean integrarla en el Estado, etc.
Se ha organizado como siempre lo hacen las masas cuando se rebelan.
*
Se trata de una rebelión auténtica. Es por ello que la burguesía
favorece aún más la fascistización.
Las elecciones presidenciales serán pretexto para un nuevo duelo
entre la burguesía tradicional (la del sí a la constitución
europea) y la burguesía imperialista que quiere aplicar una línea
dura aliándose a las clases medias más que nunca opuestas al
proletariado (capas sociales que han sostenido el no social-
chovinista a la constitución europea).
Pensamos que la revuelta ha sido restablecida en su lugar, que es
el principio de un amplio movimiento en donde las conciencias
despertarán y comprenderán el mundo en el que vivimos.
Pero un avance como éste en la lucha de clases no se produce sin
contrarrevolución, sin aumento de la lucha de las clases del campo
enemigo.
Ésta es la razón por la que la burguesía ha propagado todas las
mentiras posibles sobre la revuelta.
Se ha hablado de causas religiosas, étnicas, suburbiales, etc. Se
ha hablado de violencia por la violencia, se ha hablado de acciones
sin sentido, de destrucciones gratuitas.
*
Incluso los que pretenden estar en oposición al sistema capitalista
han retomado este refrán. Su máscara socialimperialista ha caído:
su discurso es social, pero su práctica imperialista: en realidad
quieren una Francia apacible y fuerte.
Esto también explica además por qué estos socialimperialistas no
rechazan la energía nuclear ni el arma atómica, por qué quieren
servicios públicos fuertes, una Francia independiente, por qué no
critican nunca al ejército, por qué atacan no al Estado sino sólo
al gobierno, etc.
La línea de los partidos políticos es la de salvar a la Francia
imperialista, por todos los medios. El papel de los auténticos
comunistas, de los marxistas-leninistas-maoístas, es lo opuesto,
destruir la Francia imperialista.
*
" Organizando este océano armado de masas es como se podrá
defender lo que ha sido conquistado y desarrollar las revoluciones
democráticas, socialistas y culturales.
El Presidente Gonzalo rechaza a los que afirman que las masas no
quieren hacer la revolución, o que no apoyarán la guerra popular;
nos enseña que el problema no reside en las masas, pues ellas están
dispuestas a rebelarse, sino en la voluntad de los Partidos
Comunistas para asumir su obligación que consiste en dirigirlas y
levantarlas en armas. " (Partido Comunista del Perú, La línea de
masas).
Por otra parte, estamos muy contentos de que los camaradas del Perú
hayan puesto sobre el mismo plano, en un reciente comunicado, la
revuelta de los barrios populares en Francia con el enfrentamiento
de las masas de Nueva Orleáns contra las fuerzas armadas USA.
De igual modo tienen razón al criticar sin piedad alguna a los que
hacen apología de las guerras populares en los países del tercer
mundo sin asumir la lucha en su propio país.
Esta idea es corriente en toda Norteamérica donde el
internacionalismo consiste en aplaudir guerras populares en otros
lugares evitando así confrontarse al Estado de su propia burguesía.
Nada distingue a estos "apoyos" de la extrema izquierda legalista,
aparte del contenido de los panfletos y de los eslóganes, que
cuando el marco de la legalidad es sobrepasado protesta contra el
anarquismo, contra el ecoterrorismo.
*
Nuestra actitud tiene que ser la misma que la de Lenin: " Cuando
veo a socialdemócratas que declaran arrogante y presuntuosamente:
nosotros no somos anarquistas, ni ladrones, ni bandidos, estamos
por encima de todo eso, rechazamos la guerra de guerrillas, me
pregunto: ¿comprenden esas gentes lo que dicen?" (Lenin, La guerra
de guerrillas ).
¿Es así posible mostrarse favorable a la guerra popular en su
propio país imperialista, sin proponer un análisis de fondo de los
sucesos en Francia?
No, no es posible.
Pero era inevitable cuando pequeño-burgueses que tienen una visión
estudiantil de la revolución, que no ven la resistencia que ya
existe y prefieren fantasmear sobre cómo debería ser la revolución,
intentan usurpar el título de maoísta, como es el caso de
Norteamérica.
*
¿Cuáles son los principios comunistas concernientes a la lucha y
sus formas?
" El marxismo, en este sentido, aprende, si puede decirse así, de
la práctica de las masas, lejos de pretender enseñar a las masas
formas de lucha inventadas por "sistematizadores" de gabinete ."
(Lenin, La guerra de guerrillas).
" ¿Cuáles son las exigencias fundamentales que todo marxista debe
presentar para el análisis de la cuestión de las formas de lucha?
En primer lugar, el marxismo se distingue de todas las formas
primitivas del socialismo pues no liga el movimiento a una sola
forma determinada de lucha.
El marxismo admite las formas más diversas de lucha; además, no las
"inventa", sino que generaliza, organiza y hace conscientes las
formas de lucha de las clases revolucionarias que aparecen por sí
mismas en el curso del movimiento.
El marxismo, totalmente hostil a todas las fórmulas abstractas, a
todas las recetas doctrinas, exige que se preste mucha atención a
la lucha de masas en curso que, con el desarrollo del movimiento,
el crecimiento de la conciencia de las masas y la agudización de
las crisis económicas y políticas, engendra constantemente nuevos y
cada vez más diversos métodos de defensa y ataque ." (Lenin, La
guerra de guerrillas ).
*
Y si tomamos por ejemplo la manera como se ha organizado la
juventud rebelde, ¿era tan diferente de los principios anticipados
por Lenin?
" Los destacamentos deben armarse ellos mismos, cada uno según sus
posibilidades (fusiles, revólveres, bombas, cuchillos,
rompecabezas, bastones, trapos impregnados de petróleo para servir
de tea, cuerdas o escaleras de cuerda, palas para la construcción
de barricadas, cápsulas de pyroxilina, alambre de espino, clavos
-contra la caballería-, etc.).
En ningún caso esperar ayuda de flanco, de arriba, de fuera, sino
procurarse todo uno mismo ." (Lenin, Las tareas de los
destacamentos del ejército revolucionario).
Esto es lo que han hecho las masas. Como se vio el nivel de
organización de los jóvenes proletarios era de un alto nivel. Esta
organización proviene de una larga tradición en los barrios, una
tradición que va más allá de la historia de las ciudades-dormitorio
para hundir sus raíces en las poblaciones chabolistas de los años
1960-70.
Todo esto demuestra que la tesis comunista sobre las luchas de
clases es justa y correcta, que el proletariado es pues la clase
revolucionaria que no tiene nada que perder más que sus cadenas, y
que su manera de luchar es la guerra popular, que en la guerra del
pueblo el pueblo no cuenta con otra ayuda que él mismo.
*
La revuelta ha partido de la parte del proletariado más explotada y
oprimida, no simplemente en una o dos zonas geográficas, sino en
todo el país. Toda la juventud proletaria se ha visto reflejada en
esta lucha, y ha asumido la lucha contra el enemigo: el Estado.
El pueblo en acción, ésta es la solución y esto es lo que ha
pasado.
Lo que hay que lamentar es que el conjunto del proletariado no se
haya unido a la revuelta. El proletariado debió seguir a su
componente más oprimido y más determinado: la juventud proletaria.
Lo que hay que criticar, es la sumisión de los revolucionarios de
salón a la pequeña burguesía, revolucionarios de salón que no
conciben más que una lucha sindical y asociativa, y que huyen desde
el instante en que las luchas de clases se aceleran.
*
Entre estas gentes las hay también que están por llegar y que
cuando todo ha terminado pretenden "comprender". Las masas no
necesitan que se les comprenda, sino que se les organice.
Ya que sí, es verdad, el pueblo quiere la guerra, sí, las masas
quieren destruir el Estado. Sólo los partidarios del capitalismo
pueden criticar esto y la violencia que le sigue.
Sólo pequeño-burgueses pueden preferir un mundo apacible, que no
moleste su comercio. Y sólo los traidores pueden rechazar la
revuelta, o silenciarla, bajo el pretexto de que las formas de
lucha no son las "adecuadas".
En realidad, los que critican no al movimiento sino la práctica del
movimiento no comprenden lo que es la guerra del pueblo. Los que
dicen esto se imaginan que las masas no existen más que
pasivamente, que están subordinadas a intelectuales "progresistas".
Es un punto de vista pequeño-burgués que apunta a subordinar a las
masas a las iniciativas pequeño burguesas, que por otra parte
proliferarán en lo sucesivo (iniciativas para ir a votar en los
barrios, rechazo de una crítica del capitalismo por una visión
étnica de la historia, etc.)
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Cuando nosotros, marxistas-leninistas-maoístas, decimos que
apostamos por la guerra popular, significa que para nosotros el
pueblo en acción es sinónimo de liberación.
La "guerra popular" no es un concepto libresco que significa
alistamiento de las masas; al contrario, es la generalización del
principio de organización de las masas por sí mismas, masas de las
que los comunistas son los elementos más avanzados.
La rebelión de noviembre ha mostrado que aquéllos que soñaban con
una gran tarde tranquilamente organizada por sindicatos defendían
una línea pequeño-burguesa, y que no han comprendido nada de los
principios esenciales de la lucha popular, de su naturaleza.
La revuelta fue una rebelión de la misma naturaleza que la guerra
popular.
Los que no atribuyen a la rebelión el carácter de guerra popular
son idealistas, que no consideran que las masas hacen la historia y
que no consideran que en la naturaleza misma de las masas está el
desear la destrucción del Estado.
Toda revuelta es una componente de la gran rebelión, y una
enseñanza de cómo hay que luchar para vencer, y esta enseñanza es
conservada y generalizada por los comunistas.
*
Es por esto que el papel del Partido Comunista es el de educar a
las masas mostrándoles su verdadera naturaleza. Las masas saben en
lo más profundo de sí mismas que están oprimidas y explotadas, pero
no se atreven a actuar colectivamente como masas.
El Partido Comunista es la síntesis del principio de que los
individuos están socialmente relacionados unos con otros y que la
historia es la historia de la lucha de clases; la historia es la
historia de las masas, son ellas las que hacen la historia, éste es
el principio y la ideología.
Los comunistas son la memoria de las luchas de masas por su
liberación y, por tanto, son necesariamente su dirección política.
La revuelta de la juventud proletaria no es una "revuelta de los
suburbios".
Es una revuelta dentro de la continua revuelta de las masas contra
la opresión.
Es una rebelión.
Éste es el principio esencial de la línea de masas de los
auténticos comunistas.
Y la tarea de los comunistas, es aceptar el desarrollo desigual de
la revolución, el desfase entre la situación social y la práctica
de las masas, para situarlas al mismo nivel y desarrollar la
conciencia revolucionaria.
Éstas son las tareas prácticas de los comunistas para los próximos
meses.
Partido Comunista (Marxista-Leninista-Maoísta) Enero de 2006
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